miércoles 21 de noviembre de 2007

Luchas por marcar la agenda

Con la intención de censurar al Primer Ministro, la bancada fujimorista ha logrado, aunque no nos guste, marcar la agenda que desde hace un tiempo le resultaba esquiva. Con las últimas declaraciones de Lourdes Flores manifestando las desventajas de permitir la inversión venezolana, era la lidereza del PPC quien parecía marcarla, pero ahora, al parecer, el turno es de otros.

Mucho podría comentarse respecto a la pertinencia de censurar al Premier. No es la intención de este artículo comentar al respecto, basta decir que por un lado, la prolongadísima evaluación ministerial no ha hecho otra cosa que restarle puntos a un desempeño que, pese al incidente Pandolfi, se había mostrado aceptable. Es más, existía solidaridad con el Premier a raíz de la percepción generalizada de la dificultad de trabajar directamente con un presidente como García y, a ello se suma, la mordida de lengua que del Castillo hacía para no arremeter contra el Ministro del Interior, a pesar de que lo mereciera.

Por otro lado, y este resulta un aspecto importante, los problemas que se evidencian al interior del país demandan medidas rápidas y, los responsables de realizarlas empiezan a sudar frío a raíz de esta demanda ciudadana. Ahora bien, esta es, a mi modo de ver, una plataforma fujimorista para poner en agenda un tema que dista un tanto de los beneficios directos al líder y también dista de una real intención por renovar el gabinete. ¿Cuál es el mensaje? Rebrote terrorista.

Desde hace varias semanas la bancada fujimorista, y Kenyi, se han dedicado de lleno a lograr beneficios para Alberto Fujimori. Con la alianza congresal tácita con el partido de gobierno, pretendían alcanzarlos con mayor facilidad; sin embargo, no contaron con que la sociedad civil y los medios de comunicación estarían tan alertas respecto a este proceso y demandaran la objetividad y limpieza del caso. Entonces, en una suerte de manotazos, palmazos, narizazos, etc. de ahogados, optaron por negociar en el Congreso votos por beneficios.

La abstención frente a la frustrada censura de Luis Alva Castro, fue la primera muestra. La intención de censurar al Ministro de Salud fue otra.

Nos dimos cuenta de la intención fujimorista y entonces nos pusimos también, más alertas. Consciente de todo este escenario, el Premier Jorge del Castillo decidió iniciar, con el aval del Presidente de la República, las evaluaciones ministeriales cuyos resultados aún no conocemos. Con esta actitud calmó algunas aguas en la sociedad civil que reclama los cambios, pero no le ha durado mucho puesto que hace ya bastante tiempito estamos pidiendo los resultados respectivos.

Y entonces el Premier dice: no se puede culminar una evaluación del gabinete ministerial, en medio de este clima de interpelaciones y censuras.

Sobre la inexistente relación lógica entre una y otra cosa, ya hemos mencionado algunas cuestiones, sin embargo, este también podría haber sido un mensaje para la bancada fujimorista ya que, quién sabe, podría estarse cocinando la idea de incluir en algún ministerio, a un miembro del fujimorismo. No podremos saberlo, hasta que los resultados lleguen. ¿Y cuándo será eso?

Por un lado, es probable que los resultados de esta larguísima evaluación se den a conocer más temprano que tarde. ¿Esto por qué? Pues, porque hay presión en el Congreso debido a los recientes incidentes internos. Claro, el fujimorismo está jugando sus cartas esta vez y por ello, la presión resulta aún más fuerte. Para evitar una censura, el Premier podría decidir mostrarnos las notas en rojo de ciertos personajes en el gabinete.

Sin embargo, y aquí viene lo bueno, no podemos cerrar los ojos ante las intenciones claras del fujimorismo. Si bien está intentando nuevamente negociar votos por beneficios, el tono enfático de las recientes declaraciones de Keiko Fujimori nos indica que las posibilidades de conciliar la cabeza del Premier son mínimas.

Antes bien, lo que existe es una suerte de estrategia para llegar con el discurso a la ciudadanía antes que a los representantes políticos. Esto tiene sentido en un contexto como el actual, en el cual la inestabilidad interna se está poniendo en evidencia y está causando un lógico temor. Ahora bien, habría que preguntarnos de qué se trata este asunto, no vaya a ser que nos traguemos discursos ajenos y caigamos víctimas de estrategias no muy santas.

En el imaginario ciudadano, existe una mayoritaria percepción con respecto a quien logró “librarnos” del terrorismo. Como mencioné en la pequeña nota de ayer, este individuo “salvador” sería Alberto Fujimori. Claro, los fujimoristas pretenden que olvidemos que hubo una violación sistemática de los Derechos Humanos de miles de peruanos y, por otro lado, que el líder fue un dictador; tal vez, en aquel entonces, espacios como este en el cual se vierten opiniones y posiciones opositoras basadas en argumentos, serían inexistentes.

Pero el temor es el temor y muchas veces el discurso que se nos quiere vender es el que justifica cualquier acción que pueda vencer al temor; vale decir, al causante que, en este caso sería nuevamente el terrorismo.

Es preciso estar alertas sobre estas jugadas ya que resultan negativas tanto para las víctimas de los últimos dos incidentes en el interior del país, como para los defensores de la democracia en general. Es preciso actuar sobre el tema interno de una vez, eso es cierto, y para ello debemos contar con un Ministro del Interior realmente competente. Lo digo y lo repito (creo que por enésima vez): Luis Alva Castro debe dejar del cargo.

Pero, ojo con el pero, que no nos vengan con el cuento de que el único capaz de neutralizar al supuesto rebrote terrorista (porque sigue siendo un supuesto que me convence poco), es el extraditado Fujimori.

Haría bien el Premier en publicar, a modo de reacción veloz, los resultados de las evaluaciones ministeriales de una buena vez. Con ello, empezarían los cambios en el gabinete y, luego, negociar la cabeza de Del Castillo podría ser puesto en agenda.

Por otro lado, haría bien el Presidente de la República en dejar de lado las iniciativas que comulguen con las iniciativas de sus aliados en el Congreso. La propuesta de publicar los nombres de los liberados terroristas durante los últimos años, es una respuesta al discurso que los fujimoristas venden a diestra y siniestra: "regresó el terrorismo".Con la propuesta presidencial no se calma el panorama, ni se brinda tranquilidad a la ciudadanía, ni se evalúa con objetividad lo que ocurre.

Es preciso que el Presidente apure las evaluaciones ministeriales para que los cambios necesarios se den y los nuevos ministros, que esperamos sean capaces, empiecen a tomar las medidas del caso. Con ello se beneficiarían los ciudadanos que reclamamos mano dura con quienes han cometido los recientes incidentes y el Premier puesto que, al margen de que pudiera dejar el cargo, dejaría de perder sistemáticamente aprobación.

Claro, perderían los fujimoristas ya que dejarían de marcar la agenda y tratar de reivindicar a un líder que debe ser juzgado por los delitos cometidos; pero, sin duda, ganaríamos los ciudadanos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Laura ¿realmente crees en la buena voluntad del presidente? ¿no creesque García a demostrado por demás no tener ni un repaaro mnoral en su alianza con el fujimorismo? ¿no crees que Fujimori y García son complementarios?

Laura Arroyo Gárate dijo...

Estimado anónimo trato, en la medida de lo posible, combinar mi escepticismo con chispazos de optimismo. No podría decir que creo en la voluntad del Presidente y, ciertamente, creo que no ha tenido ningún reparo en evidenciar su alianza con el fujimorismo; sin embargo, me permito recordar los pasos que debieran asumirse de inmediato e incluso las cuestiones positivas que pueden surgir a raíz de incidentes como el comentado en este post.

Ahora bien, que García y Fujimori sean complementarios habría que verlo bien. En primer lugar, habría que tener claro qué entendemos por "complementario". Prefiero afirmar que los encuentro cercanos no ideológicamente (aunque luego de ciertas medidas del Presidente y sus dos artículos, ello podría cuestionarse) sino en materia de intereses comunes.

Son cercanos, e incluso les conviene la complicidad. Ello es lamentable y por ello, vale la pena dedicar este espacio (y muchos otros) a denunciar el asunto.

Gracias por el comentario.