Hoy me encuentro con la ironía a flor de piel y la justifico con las pocas horas de sueño de anoche (parciales); sin embargo, escribiré bajo este estado ya que quiero comentar un tema que surgió mientras almorzaba con unos amigos: el censo de este domingo.
Disfrutando del rico menú del Comedor Central de la PUCP el día de ayer, el tema surgió casi por inercia y varios amigos empezaron a enumerar las mil y un razones por las cuales no debemos quedarnos en casa el domingo 21. ¿Podría decir que algunas son más legítimas que otras? En realidad todas son legítimas ya que lo ilegítimo (y absurdo) es que se intente inmovilizarnos y encerrarnos en nuestras casas; sin embargo, valgan verdades, algunas razones tenían “mayor peso” que otras en esta discusión de sobremesa.
Mirándolo de manera “objetiva” (aunque cuando te chantan la imposición de encerrarte en casa es imposible no tener muchas subjetividades subyacentes) hay dos problemas centrales: el de la ineficiencia, tal vez voluntaria (suspicacias respecto del procedimiento) y el de la improvisación. Ambas, en realidad, andan de la mano.
El proceso censal no es un juego y, de hecho, resulta relevante siempre que se cuente con resultados reales (tomando en cuenta los márgenes de error) ya que ello contribuye a echar un vistazo a la nueva fotografía (terminología censal que he aprendido recientemente) de nuestro país. Sin embargo, cada metida de pata (y van varias) no hacen sino recordarnos que no tenemos garantías ni de una foto verdadera, ni de una real contribución de los datos que se obtengan.
¿Cómo tomar el censo entonces? La respuesta la emito sin la ironía particular del día de hoy, antes bien le pongo una dosis bien personal ya que parece ser mi respuesta para todo durante este régimen: con escepticismo.
Que el presidente del INEI es el mismo que el del fujimorismo y tiene precedentes de parecida incapacidad para esta tarea como la que tiene Alva Castro para comprar patrulleros, que no hay voluntarios suficientes para la labor, que el SIS se involucre irregular y curiosamente con el INEI (parece un deporte eso de las irregularidades en los ministerios), etc etc etc...son solo una muestra de las razones por las cuales este Censo parece ser tan confiable como las cifras de IDICE.
Sintomático de esto resulta que varias voces se hayan levantado (eso suena medio cívico) para denunciar estas irregularidades y proponer un boicot al CENSO. Sin embargo, concuerdo con la opinión de otro bloggero en que lo negativo de esta acción sería el desperdicio de los miles de soles invertidos. Tampoco, tampoco. Difundamos las irregularidades (prometo que si me llega una cadena, esta vez sí la leo) pero no para boicotear el asunto sino para ser más peruanos los pendientes de estos resultados.
Sin duda me quedaré en casa esperando que llegue el voluntario (esperemos que haya alguno que pueda cubrir mi cuadra) y que llegue algo tarde para ponerle algo de sazón al domingo que se avizora aburridillo (y sedentario); sin embargo, no habrá quién me detenga, luego de cumplir con mi “deber” cívico, cuando salga de mi casa ejerciendo mi derecho.
En realidad no lo hago solo por eso, sino por la enorme curiosidad que me despierta la supuesta “invitación” que me harán los miembros de la Policía Nacional del Perú para que regrese a casa. No me pondré altanera, mi estatura no me permite el lujo, pero si luego de este domingo no se reportan actualizaciones en este blog podrán especular sobre el motivo. Compartiré la experiencia o, de lo contrario, confesaré mi cobardía. Solo el Censo salvará al Perú.
Disfrutando del rico menú del Comedor Central de la PUCP el día de ayer, el tema surgió casi por inercia y varios amigos empezaron a enumerar las mil y un razones por las cuales no debemos quedarnos en casa el domingo 21. ¿Podría decir que algunas son más legítimas que otras? En realidad todas son legítimas ya que lo ilegítimo (y absurdo) es que se intente inmovilizarnos y encerrarnos en nuestras casas; sin embargo, valgan verdades, algunas razones tenían “mayor peso” que otras en esta discusión de sobremesa.
Mirándolo de manera “objetiva” (aunque cuando te chantan la imposición de encerrarte en casa es imposible no tener muchas subjetividades subyacentes) hay dos problemas centrales: el de la ineficiencia, tal vez voluntaria (suspicacias respecto del procedimiento) y el de la improvisación. Ambas, en realidad, andan de la mano.
El proceso censal no es un juego y, de hecho, resulta relevante siempre que se cuente con resultados reales (tomando en cuenta los márgenes de error) ya que ello contribuye a echar un vistazo a la nueva fotografía (terminología censal que he aprendido recientemente) de nuestro país. Sin embargo, cada metida de pata (y van varias) no hacen sino recordarnos que no tenemos garantías ni de una foto verdadera, ni de una real contribución de los datos que se obtengan.
¿Cómo tomar el censo entonces? La respuesta la emito sin la ironía particular del día de hoy, antes bien le pongo una dosis bien personal ya que parece ser mi respuesta para todo durante este régimen: con escepticismo.
Que el presidente del INEI es el mismo que el del fujimorismo y tiene precedentes de parecida incapacidad para esta tarea como la que tiene Alva Castro para comprar patrulleros, que no hay voluntarios suficientes para la labor, que el SIS se involucre irregular y curiosamente con el INEI (parece un deporte eso de las irregularidades en los ministerios), etc etc etc...son solo una muestra de las razones por las cuales este Censo parece ser tan confiable como las cifras de IDICE.
Sintomático de esto resulta que varias voces se hayan levantado (eso suena medio cívico) para denunciar estas irregularidades y proponer un boicot al CENSO. Sin embargo, concuerdo con la opinión de otro bloggero en que lo negativo de esta acción sería el desperdicio de los miles de soles invertidos. Tampoco, tampoco. Difundamos las irregularidades (prometo que si me llega una cadena, esta vez sí la leo) pero no para boicotear el asunto sino para ser más peruanos los pendientes de estos resultados.
Sin duda me quedaré en casa esperando que llegue el voluntario (esperemos que haya alguno que pueda cubrir mi cuadra) y que llegue algo tarde para ponerle algo de sazón al domingo que se avizora aburridillo (y sedentario); sin embargo, no habrá quién me detenga, luego de cumplir con mi “deber” cívico, cuando salga de mi casa ejerciendo mi derecho.
En realidad no lo hago solo por eso, sino por la enorme curiosidad que me despierta la supuesta “invitación” que me harán los miembros de la Policía Nacional del Perú para que regrese a casa. No me pondré altanera, mi estatura no me permite el lujo, pero si luego de este domingo no se reportan actualizaciones en este blog podrán especular sobre el motivo. Compartiré la experiencia o, de lo contrario, confesaré mi cobardía. Solo el Censo salvará al Perú.




7 comentarios:
Yo, que he participado de varios censos nacionales, como actor protagónico, no quiero verme enjaulado este domingo 21 porque simple y llanamente me he dado cuenta de que no vale la pena vivir la vida sujeto a las reglas que nos imponen los que estan arriba, solo para que justifiquen los millonarios gastos que acarrea esta actividad, y de los cuales, un buen porcentaje se va a manos ajenas. (¿Habrá alguien que tome en serio las estadísticas censales de nuestro país?) Por lo tanto, no estaré en casa, y como buen transgresor estaré viendo unos videos (con algunos amigos que tampoco estaran ni ahí con el censo) de mis grupos favoritos que he traídos recientemente de Chile: Raimbow, Deep Purple y Pink Floyd.
Celebro tu actitud, Laura. No solo por lo ilegítimo que resulta ese toque de queda, sino porque de verdad este censo es una burla, absolutamente improvisado y, al final, lo boicoteemos o no, no creo que arrojen cifras confiables.
Ademas, me ha sorprendido que no se haya logrado impedir que el toque de queda se haga efectivo. ¿No hay la más mínima oposición al gobierno?
En fin, esperemos que no te pase nada, y ya sabes tómate tu foto!
Saludos
Teresa
Laura :
Hoy en RPP, Vargas se esforzaba porque no nos demos cuenta que llamó al teléfono un sensador o sensor ya parece suspensor, que decía preocupado no estar capacitado, ni tener visos de capacitación a lo que este señor le contesta: tampoco se necesita capacitarse tanto. Me preocupo su comentario, ¿es aprista pensé? corrí a ver su trabajo periodístico, tambien escribe para Caretas ¿Caretas es aprista o ...alanista?, que pena sí mis sospechas se confirman, no tendríamos ninguna revista política digna de leer.
Chau.
Estimado anónimo, es cierto que es difícil encontrar medios de comunicación (cualquiera sea el tipo) que mantengan una objetividad total, en buena cuenta lo considero casi imposible; sin embargo, existen muchos que tratan de hacer el trabajo de manera seria y responsable.
En ese sentido, Caretas es una revista que considero bastante seria pero ello no evita, desde luego, que podamos encotrar ciertas tendencias. Lo cierto es que uno debe siempre leer, ver y escuchar con ojos críticos y no solo como un individuo que absorbe información. Luego de tu comentario he percibido esa actitud crítica que debemos tener todos los receptores de la información que nos brinda cada medio. Esperemos que nunca dejes de hacerlo y que no seas el único. Desde ya, somos dos.
Finalmente, y a título personal, te cuento que leo Caretas todos los jueves porque la sigo considerando la revista política más seria; pero siempre le veo ciertas tendencias que tomo en cuenta a la hora de leerla. Vale la pena hacer lo mismo, pero no dejar de revisarla.
Gracias por los comentarios, mañana veremos qué sucede.
http://elmorsa.blogspot.com/2007/10/se-viene-el-censo-nacional-2007-parte-3.html, lee ese es un buen articulo sobre el censo, dice las cosas claras de porque esta mal,analiza,como buen antropologo el morsa hace un buen análisis porque no lo lees para que sepas como se debe de escribir bien, te falta sustento teorico y queda solo en un triste y pobre relato que tal vez pueda ser cronica pero nada mas.
Estimado anónimo, me alegra que te guste el trabajo del blog del morsa de hecho me parece que el post sobre el censo es bastante completo y por ello lo linkeo dentro del mío.
Sin embargo cada quién tiene su propio estilo y el mío es distinto.
Gracias por el comentario.
exacto! lo paja de los blogs es que cada uno tenga su estilo!!!! :)
qué aburrido sería si todos escribieran igual. :S
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