27/09/2007

Censura: gesto necesario

El día de ayer el ministro del interior, Luis Alva Castro, fue interpelado en el Congreso. Respondió un pliego de 65 preguntas que, por cierto, no dieron nuevas luces ni sobre el caso de los patrulleros ni sobre la compra de pertrechos policiales. La moción de censura será debatida y votada la próxima semana; aún no tenemos indicios claros sobre lo que pudiera ocurrir entonces.

El día de hoy, el presidente García volvió a respaldar al ministro del Interior quien, ha gozado del blindaje presidencial desde un inicio, algo que cualquier ministro desearía pero que, sin duda, no podrán alcanzar a menos que tengan un carné aprista y, por supuesto, lazos amicales estrechos con el mandatario. Sin embargo, el presidente anunció la posibilidad de realizar ciertos cambios en el gabinete en pos de mejorar el desempeño. El cambio es saludado desde este espacio, hace buen tiempo reclamamos uno, sin embargo, que aproveche este particular caso para realizarlos es, en buena cuenta, salvar a su amigote.

Ahora bien, ¿por qué es necesaria la censura?
No pretendo explayarme en los aspectos concretos y objetivos, los cuales son contundentes e indican que esta censura debió realizarse hace buen tiempo, sino evaluar otras razones. Varios parlamentarios han mencionado, y con justificación, la incapacidad demostrada por el actual ministro, sin embargo esta censura encuentra otra motivación tal vez más importante; se trata, definitivamente, de un mensaje al presidente y a todo el partido aprista.

No podemos olvidar el caso de la ex ministra Pilar Mazzetti quien, por mucho menos, fue destituida rápidamente. ¿Qué es lo que sucede? Al parecer, el presidente de la república es antes que mandatario, miembro del partido aprista y antes que ello (o tal vez en simultáneo) amigo de Alva Castro. No es la primera vez que lo vemos salir a respaldar al polémico ministro y, valgan verdades, empieza a resultar ridículo. Por ello, la moción de censura va mucho más allá que el hecho de cuestionar la presencia de un ministro que resulta evidentemente incapaz, resulta además una forma de demostrarle al presidente García y al partido aprista que al margen del carné que lleven en la billetera, en un país democrático los errores se pagan aún cuando coquetees con los altos mandos.

En ese sentido, la próxima semana se podría estar votando a favor de la primera censura ministerial en el segundo gobierno de García, pero a la vez, se estaría emitiendo un mensaje claro al partido de gobierno. El gesto ya ha sido percibido por el mandatario, quien ha anunciado que probablemente realizaría cambios en el gabinete ministerial en pocos días. Empieza a calar el mensaje.

Ahora bien, la “oposición” (ojo con las comillas) es ciertamente débil en el congreso y desarticulada, sin embargo la coyuntura les resulta favorable. Ahora que el movimiento fujimorista (sigo renuente a considerarlos un “partido”) elabora una agenda con el único objetivo de “salvar” al líder (pródigo) las sonrisitas entre este movimiento y el partido de la estrella son más fingidas, calculadas y frías. En ese sentido, la “oposición” puede aprovechar la coyuntura para hacer prosperar la moción de censura.

No resulta extraño que el fujimorismo haya decidido pronunciarse luego respecto de la moción. No sé hasta qué punto discuten sobre las respuestas que elaboró ayer el ministro o sobre las mejoras en el “mini depa” de Alberto Fujimori, pero el punto es que ahora están evaluando las propuestas a diferencia de antes, cuando por poco entonaban el himno aprista. Por otro lado, no resulta positivo tener sus votos muy en cuenta, ya que no se puede garantizar nada con este grupo.

La reacción de Unidad Nacional ha resultado también bastante curiosa. No han manifestado un apoyo abierto a la moción, pero han propuesto que en el ministerio se elimine a todo aquel funcionario corrupto; solo de este modo, respaldarían al ministro. La considero una posición curiosa ya que por un lado coquetea con el gobierno (se le da la oportunidad al ministro de “descontaminarse”) y por el otro, no pierde su desgastado, sino falso, rótulo de grupo “opositor”.

Ahora bien, estimados señores de Unidad Nacional, resulta necesaria una baja de todo funcionario corrupto, sin embargo, en estos dos casos tan engorrosos (patrulleros y compra de pertrechos policiales) existe un responsable político y este es el ministro Luis Alva Castro. En ese sentido, debe ser él quien asuma el error cometido y por supuesto, si además se despiden a los funcionarios corruptos habremos obtenido una gran victoria. Pero no me vengan con venias. A pesar de la actitud firme y dura que manifiesta la legisladora Lourdes Alcorta, la medida adoptada por esta bancada es ciertamente tibia.

Esperemos hasta la próxima semana para ver como va la suma y resta en los posibles votos que apoyen la moción de censura. Resalto la necesidad de la misma ya que representa más de lo que se cree y el gesto que se emitiría al censurar al ministro resulta necesario en un contexto en el cual el presidente blinda a sus amigotes estrellados sin el menor atisbo de vergüenza y con el precedente de la ex ministra Mazzetti.

No se trata solo del asunto de los patrulleros y de los pertrechos, sino de demostrar que al margen de cierta militancia, los errores son errores. De otra manera, ¿cómo se pretende recuperar la confianza ciudadana en los partidos políticos? Y, lo que es también importante ¿cómo se pretende eliminar el transfuguismo vergonzoso? Si la censura no prospera, el mensaje será también claro: mantente cercano al gobierno porque entonces encontrarás impunidad.

Se trata de decidir entre ambos mensajes el más pertinente para el país.



Más sobre el tema:
"Alva Castro debe irse" (José Alejandro Godoy)

6 comentarios:

GUILLE da MAUS dijo...

Je je, quien lo diria. Los civicos derechohumanistas hablando de censura. Bueno, es solo una ironía. Este ministro "de interiores" debe irse, incluso por el bien del APRA. Salen ganando ante la opinión publica deshaciéndose de ese lastre. De paso que dejan sin importancia cualquier peso politico que pueda tener el voto fujimorista.

Ángel Yaulilahua dijo...

Lamentablemente en nuestro país muchos entienden la política como un ambiente en el que “el quién” es más importante que “el qué”; la forma como ha respondido el partido de gobierno, entre otras cosas, ante los cuestionamientos en lo que va de su gestión, evidencia que el APRA está en ésta línea de mal entendimiento de la política; muestra de ello son: el trato diferente a ministros ante situaciones idénticas, el trato diferente a congresistas que incurrieron en la misma falta, reiterada intención de culpar al gobierno anterior por cuestionamientos en actual gobierno, cambiar los nombres de programas del gobierno anterior para darle su marca personal, etc.

El tema de fondo en esto, como consecuencia de lo mencionado, es el error de “querer fundar el Perú cada 5 años o entre gobierno y gobierno”, es un problema Cultural/Educativo, de cortoplacismo¿y entonces que hacer? … tanto el Acuerdo Nacional y el CEPLAN fueron dos iniciativas orientadas a solucionar este problema, lamentablemente la primera no se toma muy en serio y la segunda está en espera.

Para Que No se Repita dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Nicola dijo...

Mientras leía tu árticulo sentía que leía el periódico. Me ha gustado. Al respecto del tema, lo que me llamó la atención hace unos días fue el veredicto (choteando a Alva Castro) que los de la mancha, montonera, manada o lo que sean (porque, es clarísimo, sería un exceso llamrlos partido)del "grupo" nacionalista mandaron antes de que Alva Castro terminara su ronda de declaraciones. Y aparece Mulder, agitador agita el papel y ambiente casi cancelando él mismo la sesión porque era inadmisible el hecho del veredicto sin que terminase Alva Castro de tragarse esa bola de pelos en la garganta que se hacía espesa con cada pregunta. Yo creo que el verdicto y el personaje que interpretó Mulder, eran todo un plan, puesta en escena, simulacro o lo que quieras. Lo salvaron (una vez más) de seguir recibiendo una descarga. Y, para pasarle un trapito asqueroso que limpie un poco el asunto, lo van a sacar haciendo menos roche que si lo hubieran dejado en el Congreso. En fin. Es nua pequeña apreciación dentro del sentido general del texto y del comentario del amigo Ángel.

Manuel Enrique dijo...

Ya sea si es censurado o si renuncia, la salida de Alva Castro del Mininter es cuestión de días; seguro que ya ni el mismo Alan quiere cargar con ese lastre. Y el más fortalecido con su caída en desgracia es Del Castillo, pues ya no va a tener a nadie que le haga marca a presión en su gabinete.

Pero el problema del Mininter va más allá de que Alva Castro se vaya y de que Jorgito celebre. La cuestión principal es: ¿cuándo se va a retomar la reforma del sector Interior? Y digo retomar, pues en el gobierno de Toledo se había comenzado una reforma bajo las gestiones de Rospigliosi y Gino Costa (que tuvo a Susana Villarán como defensora de la Policía). Pero una de tantas torpezas (y debilidades) de Toledo truncó dicha reforma. La pregunta es: ¿la reanudará este gobierno? No tengo muchas esperanzas, viendo todo lo que está pasando. Ojalá me equivoque.

Saludos

Pdta: Ya te linkeé en mi blog ;)

Laura Arroyo Gárate dijo...

Estimado Guille, debo reconocer en lo que consideras ironía, una total falacia. A ver, anímate a explicarme por qué los "derechohumanistas" como nos llamas y de lo cual no reniego, no debieran hablar de censura. Como he mencionado en el artículo, la censura es mucho más que el hecho, es un gesto importante que le dará al presidente, al partido aprista y a la población un mensaje positivo. Creo que estás confundiendo términos o, en todo caso, tratando de difundir una idea inexacta de lo que significa defender los derechos humanos. La censura debe proceder.

Por otro lado, Ángel te doy la razón. No existe una continuidad en el Perú y ella es una de las razones por la cual no avanzamos. Será interesante hacer un post sobre el tema en el futuro.

Finalmente, Manuel, lamento informarte que leyendo perú21 me enteré de que la moción de censura a Alva Castro fue retirada. Sí, retirada. La oposición presentará un nuevo pedido el día lunes, pero, al parecer los apristas ya tienen la estrategia a seguir. La declararan irregular y para poder hacerla efectiva se deberá ir a una nueva interpelación...¿cómo la ven?

Esto del "quién" y no el "qué" realmente es un asco.
Gracias por los comentarios.